miércoles, 30 de diciembre de 2009

En un mes 4 personas han fallecido por escasez de antiofídico / In a month 4 people have died from lack of antivenom

La última víctima recorrió 3 hospitales en Bolívar sin encontrar el antídoto
Más de 48 horas transcurrieron desde que César Santos Domingo fue mordido por una serpiente coral -el pasado sábado, en su residencia en Upata- hasta que comenzó a recibir el suero antiofídico para contrarrestar el veneno.

Primero lo llevaron al hospital Gervasio Vera Custodio de Upata, de allí al hospital Uyapar en Puerto Ordaz y luego al Complejo Universitario Ruiz y Páez en Ciudad Bolívar, lugar donde finalmente falleció el lunes, por un paro cardíaco ocasionado por el veneno de la víbora.

Ninguno de los centros asistenciales contaba con el suero antiofídico que pudo salvar la vida del hombre de 40 años. Fue el sargento Luis Contreras, del Cuerpo de Bomberos Marinos del INEA, quien viajó desde La Guaira para proporcionar el antídoto.

Contreras señala que Santos Domingo es el cuarto deceso que en menos de un mes se presenta por la escasez de suero antiofídico en Venezuela, donde anualmente se promedian cerca de 10 mil mordeduras de serpientes y arañas.

Vivian Castillo

EL UNIVERSAL

English:

The latest victim visited 3 hospitals in Bolivar without finding the antidote


More than 48 hours passed since Caesar Santos Domingo was bitten by a coral snake on Saturday at his home in Upata-until he began receiving antivenom serum to counteract the poison.

Was first taken to hospital Vera Custodian Upata Gervasio, thence Uyapar hospital in Puerto Ordaz and then the Ruiz y Paez University Complex in Ciudad Bolivar, where he finally died Monday, for a cardiac arrest caused by viper venom.

None of the medical centers had the antivenom serum that could save the lives of 40 year old man. It was Sergeant Luis Contreras, Fire Department Marine INEA, who traveled from La Guaira to provide the antidote.

Contreras said that Santo Domingo is the fourth death in less than a month is presented by the shortage of antivenom serum in Venezuela, where annual average nearly 10 thousand bites of snakes and spiders.

Vivian Castillo
EL UNIVERSAL