sábado, 15 de junio de 2013

Hacer antídotos cuesta un realero

Medicamento sale en Bs 1.027 y en el exterior en 2.300 dólares 


Mantener el caballo que es inoculado para obtener el suero antiofídico y antiescorpiónico tiene un valor, solo en comida, de 3 mil bolívares por mes. La caballeriza, de animales pura sangre, está ubicada en Paracotos (Mir).

Los gastos de mantenimiento de los caballos rondan los 180 mil bolos cada 30 días. A ese costo hay que agregarle los honorarios del veterinario que chequea al menos cada tres meses al animal para verificar su salud. Al equino además se le aplican complementos vitamínicos y tres vacunas anuales: antirrábica, tétano y encefalitis.

Los doctores Miguel Ángel López, Geraldine Guerrero y Mariana Cepeda, presidente y especialistas en toxicología, respectivamente, están a cargo del único laboratorio que fabrica el suero desde hace 30 años: el Centro de Biotecnología Biotecfar, de la Facultad de Farmacia, en la Universidad Central de Venezuela (UCV). Ellos explicaron que en un año producen 6 mil kits. Todo es consumido. Por esa cifra estiman la cantidad de casos que atienden.

Biotecfar mantiene la caballeriza, un serpentario (con las especies mapanare, cascabel y cuaima piña) y una colonia de alacranes. Trabaja con reactivos que son importados y envasan los sueros.

Los costos estimados de producir el medicamento milagroso rondan los Bs 6 millones. 

El Centro de Biotecnología no cuenta con recursos del Gobierno nacional, se autofinancia vendiendo los sistemas a un costo de Bs 1.027, cuando en el exterior tiene un precio de 2.300 dólares según el laboratorio Cro-Fab en Estados Unidos. 

El Ministerio de Salud compra 90% del producto y no ayuda con inversión en la investigación o fabricación. El resto lo compran clínicas privadas, haciendas, grupos de excursión y la Fuerza Armada. 

El Gobierno nacional, desde 2007, solo financia el laboratorio Quimbiotec, que trabaja con hemoderivados (aíslan elementos derivados de la sangre), pero hasta la fecha no han realizado un solo suero. 

Los especialistas de Biotecfar dijeron que podrían duplicar la fabricación a 12 mil sistemas o kits con apoyo económico del Estado.

López informó que para la Organización Mundial de la Salud (OMS) la fabricación de esos antídotos es definida como "huérfana de la industria farmacéutica" por los altos costos de producción. "Por eso, los países costean estos sueros para que estén siempre disponible", dijo López.

En el blog http://serpientes--venenosas.blogspot.com, se explica que "lamentablemente y debido a cuestiones económicas", gran parte de los primeros centros destinados a la producción del suero antiofídico, como la Wyeth en EEUU y los laboratorios Behringwerke en Alemania, han cerrado sus puertas; otros -como los laboratorios australianos de la Commonwealth Serum Laboratories- fueron privatizados y lograron un pacto con el Gobierno australiano; por otra parte, en África, el South African Vaccine Producers (antiguo South African Institute of Medical Research) también sufrió dificultades. 

Según el teniente Luis Contreras, bombero marino del Instituto Nacional de Espacios Acuáticos (Inea), con 20 años trabajando con mordeduras de serpientes, un promedio anual de 8.500 venezolanos son víctimas, con un subregistro que puede llegar a 12 mil. La mortalidad es baja, entre 50 y 70 muertos en 12 meses. 

Fuente: Últimas Noticias